Resumen

La producción convencional de alimentos genera alteración del medio, además de acumulación de residuos en la tierra y en los tejidos vegetales que sirven como alimentos, reduciendo su valor nutricional. Los productos ecológicos son más sanos, contienen mayor cantidad de principios nutritivos y se producen con técnicas respetuosas con el medio.

En este trabajo se estudia y compara el contenido en zumo, vitamina C y contenido en sólidos solubles de 8 variedades distintas de cítricos, producidos bajo sistemas agrícolas ecológicos y convencionales en zonas citrícolas de la Comunidad Valenciana. Los resultados indican mejoras significativas en la calidad de la gran mayoría de variedades de fruta analizada, observándose una marcada tendencia a la acumulación de zumo en los frutos ecológicos en las variedades de mandarina temprana. Algunas variedades ecológicas presentan mayores niveles de vitamina C y en el contenido de sólidos solubles.

Introducción

Los sistemas de agricultura convencionales están sufriendo una grave crisis debido a la existencia de una agricultura extremadamente industrializada, utilizándose con más intensidad productos químicos y de síntesis. La técnica agronómica que se realiza en la práctica es además simplificativa y determina una posterior reducción importante de la calidad de los alimentos. De hecho se sustituyen los complejos procesos bioquímicos vitales con suministros químicos elementales efectuados en dosis intensivas.

La utilización de algunos abonos químicos puede dar lugar a distintos problemas; los fertilizantes que contienen nitrógeno, si se utilizan con exceso (buscando mayor peso en la planta) pueden provocar la presencia de residuos en vegetales y si se acumulan en grandes cantidades pueden tener efectos cancerígenos. Los abonos que contienen fósforo suelen provenir de residuos urbanos, animales y de los detergentes. Además, cantidades desproporcionadas de nitrógeno y fósforo en el suelo pueden alterar los procesos bioquímicos de la planta, reduciendo las sustancias nutritivas tales como aminoácidos, vitaminas, hierro y otros oligoelementos útiles (Cerisola, 1989).

Como alternativa al sistema agrícola se encuentra la agricultura ecológica, menos agresiva con el medio ambiente y que se considera cada vez más como un pilar básico dentro de una estrategia global de desarrollo sostenible. Este sistema agrícola no hace uso de fertilizantes químicos, productos fitosanitarios, aditivos en piensos, y en general, de todos los productos químicos de síntesis. En cambio utiliza la rotación de cultivos, el control biológico de plagas, cultivos de abonos verdes, etc., todo ello para mantener la productividad del suelo, del que se nutren las plantas, sin deteriorar el entorno ni contaminar los alimentos, produciendo alimentos de calidad nutricional, sanitaria y organoléptica óptimas y libres de cualquier tipo de residuo químico (Madaula, 1996).

La citricultura valenciana desempeña desde hace muchos años un importante papel en su economía y en la española. Dada la estructura minifundista de las explotaciones, el elevado grado de parcelación y el carácter tradicional del agricultor (Barceló, 1993), la tendencia hacia la introducción de las técnicas y nuevos sistemas ecológicos es lenta y acusada. No obstante en los últimos años, la citricultura ecológica ha experimentado un importante incremento, cifrándose la superficie cultivada en la Comunidad Valenciana en 1996 en unas 596 ha (Poveda y Raigón, 1998).

De entre todas las frutas, los cítricos son el componente más importante de la dieta humana. El 85% de la parte comestible de la naranja es agua, de la restante, la mayoría corresponde a azúcares solubles (aproximadamente un 10%), estos se reparten entre sacarosa y azúcares reductores. Un 1% del peso total del fruto corresponde a ácidos orgánicos, que son los responsables del carácter agrio. Las sustancias nitrogenadas representan un 1%. Los lípidos son un componente menor, apenas un 0.2% ó 0.3%. Las cenizas son un componente significativo, entre el 0.48% y 0.50% del peso del fruto (Guardiola Bárcena, 1998).

El contenido en azúcares del fruto depende de muchos factores, tales como la variedad, el portainjerto, algunas operaciones culturales y los factores climáticos (Primo et al., 1997). Los azúcares se acumulan durante la maduración del fruto, disminuyendo al mismo tiempo la acidez libre, de tal modo que el contenido en sólidos solubles totales permanece prácticamente constante.

La vitamina C dentro de las frutas cítricas es la de mayor contenido se distribuye en el fruto irregularmente. En el zumo la concentración es menor que en la piel y en los segmentos. En el fruto el contenido máximo de ácido ascórbico se alcanza al principio de la maduración y permanece constante durante la misma, mientras que en el zumo la concentración disminuye durante la misma.

Algunos autores (El Kobbia, 1999; Li-LiRen et al., 1999) trabajando con aplicaciones de fertilizantes de origen orgánico en naranjas de la variedad Washington Navel y pomelo, respectivamente, han encontrado mejoras en la calidad de frutos, sobre todo en el aumento del volumen de zumo, acidez y vitamina C, observándose también disminución en el contenido de sólidos solubles al aumentar la dosis de fertilizante orgánico empleado.

El principal objetivo de este trabajo es determinar el rendimiento en zumo (peso y volumen), el contenido en sólidos solubles y la concentración de vitamina C en ocho variedades distintas de frutas cítricas, comparándose los resultados de cada variedad en frutos obtenidos bajo técnicas de producción ecológicas y convencionales.

Material y métodos

Para llevar a cabo los objetivos planteados se localizaron en condiciones de campo diversas parcelas de cultivo de cítricos ecológicos y convencionales. Los datos de distribución de variedades, localización de las parcelas, número de muestras analizado, sistema de cultivo y fechas de recolección de las frutas se muestran en la Tabla 1.

Tabla 1. Distribución de las muestras de cítricos

Las muestras de frutas tenían un peso aproximado de 1 kg y una vez recolectadas se guardaban debidamente identificadas en bolsas de polietileno para su transporte al laboratorio.

Para la determinación del volumen y peso del zumo, se procedió a exprimir mecánicamente los frutos, para posteriormente filtrar el zumo extraído a través de un tamiz. Utilizando una probeta, previamente tarada se determinó el volumen de zumo, expresado en mL y con balanza se cuantificó su peso, en g.

La determinación del contenido en sólidos solubles se realizó mediante técnicas refractométricas (MAPA, 1994) y la determinación del contenido en ácido ascórbico se realizó por espectrometría, midiendo la absorbancia a una l =243 nm (Fung y Luk, 1985).

Resultados y discusión

Los resultados sobre el volumen y peso del zumo en función del tipo de cultivo (ecológico y convencional) se muestran en la Figura 1. Respecto al volumen del zumo se observan las diferencias significativas al 95%, siendo los valores en cultivo ecológico superiores. Esto indica que los sistemas ecológicos inducen a la mayor acumulación de zumo en sus frutos, lo pone de manifiesto la mejora en los rendimientos en los sistemas productivos ecológicos, ya que por kg de naranja, se obtiene mayor proporción de un parámetro de alto valor comercial en los cítricos, como es el volumen del zumo. El peso del zumo sigue una pauta similar a la de volumen, es decir, se encuentran diferencias altamente significativas entre los dos tipos de cultivo, siendo los valores superiores cuando las prácticas agronómicas en los cítricos son ecológicas.

Figura 1. Resultados de peso (g) y volumen (mL) de zumo en función del tipo de cultivo

Las relaciones positivas entre el volumen y el peso del zumo indican que la producción ecológica proporciona mayor volumen a la par que peso en zumo, lo que indica que la relación peso/volumen se mantiene prácticamente constante y estadísticamente (95% de confianza) no significativa respecto al cultivo convencional. Por tanto, la variación de volumen y peso del zumo en todas la variedades estudiadas sigue una pauta similar. Las diferencias entre variedades en función del tipo de cultivo observadas en el peso del zumo son idénticas a las observadas para el volumen.

La Figura 2 muestra las variaciones del volumen del zumo de los frutos cítricos estudiados, en función de las variedades y del tipo de cultivo (ecológico y convencional): Se observa que existen diferencias significativas al 95% de confianza, para algunas de las variedades estudiadas; Marisol, Satsuma y Navel Lane-late presentan mayores valores de estos parámetros en el zumo, bajo las técnicas de producción ecológicas. Se advierte que las dos primeras son mandarinas tempranas, de elevado valor comercial, comparando valores de peso y volumen por cada 100 g de fruta fresca (Tabla 2), de estas variedades para ambos tipos de cultivo (ecológico y convencional), se observa que por cada 100 g de fruta se alcanza prácticamente el doble de volumen y peso de zumo en estas variedades ecológicas frente a las convencionales.

Figura 2. Peso del zumo (g), en función de la variedad y del tipo de cultivo con intérvalos LSD al 95%

La única variedad de cultivo convencional que muestra valores significativamente superiores de volumen y peso de zumo es la Ortanique, en el resto de variedades no se observan diferencias, aunque generalmente los valores de volumen y peso son superiores en cítricos ecológicos. Esto pone de manifiesto el buen comportamiento respecto al rendimiento del zumo en la gran mayoría de las variedades estudiadas, procedentes de frutos cítricos ecológicos.

Tabla 2. Valores de Peso y Volumen en 100 g de fruta para las variedades Marisol y Satsuma ecológicas y convencionales

El contenido en sólidos solubles es el único parámetro en el que se ha obtenido mayor valor en los sistemas convencionales, esto es debido a que la variedad de Clementina presenta unos valores en los sistemas convencionales muy por encima de la media del resto de variedades, tanto convencionales como ecológicas. Ello puede ser debido a la diferencia en la fecha de recolección, puesto que la Clementina ecológica se recogió entre diciembre y principios de enero, mientras que la convencional se recogió a finales de febrero, dando tiempo a avanzar en madurez y por tanto aumentar el contenido en sólidos solubles. Por otro lado, los suelos en ambos tipos de cultivo eran distintos, el convencional era franco-arcilloso y el ecológico era arenoso, lo que también puede influir en los datos finales. Por ello del estudio estadístico del contenido en sólidos solubles no se han tenido en cuenta los valores de la variedad Clementina, debido a que presenta valores muy dispersantes en relación al resto de valores de las demás variedades.

Del resto de valores se observa que no existen diferencias significativas entre los dos tipos de cultivo ensayados, respecto al contenido en sólidos solubles (Tabla 3). Muchos son los factores que influyen sobre este parámetro, por lo que las técnicas culturales realizadas en el tipo de cultivo pueden afectar a los resultados obtenidos, aunque la variedad del fruto cítrico es el factor determinante en el contenido en sólidos solubles.

Tabla 3. Valores medios de Sólidos solubles (ºBrix) y Ácido ascórbico de las variedades según el tipo de cultivo

Al estudiar la variación de este parámetro frente a las variedades analizadas (Figura 3) se observa que en la práctica totalidad de las variedades (excepto en la Ortanique), el contenido en sólidos solubles es superior para el zumo procedente de los frutos ecológicos, se muestran diferencias significativas en la variedad Navel Lane-Late.

Figura 3. Valores de Sólidos solubles (ºBrix), en función de la variedad (excepto Clementina) y del tipo de cultivo con intérvalos LSD al 95%

De los resultados obtenidos sobre el contenido en ácido ascórbico del zumo, no se observan diferencias significativas (Tabla3), aunque las concentraciones de vitamina C en el zumo procedente de los cítricos ecológicos son superiores, esto coincide con otros estudios realizados sobre cultivos hortícolas (Madaula, 1996).

Por variedades (Figura 4), la Satsuma, Navel Lane-Late y la Sanguina son las que presentan contenidos en vitamina C significativamente superiores en los zumos procedentes de cítricos de sistemas ecológicos. En este parámetro se vuelve a detectar un efecto positivo a favor del cultivo ecológico en una de las variedades de principio de campaña, proporcionando de nuevo un mayor valor comercial a esta variedad (mandarina Satsuma).

Figura 4. Valores de ácido ascórbico (mg de vitamina C/100g de zumo), en función de la variedad y del tipo de cultivo con intervalos LSD al 95%

Como observación final cabría destacar, que debido a la ausencia de residuos en el cultivo ecológico de cítricos y también a la mejora cualitativa en los parámetros estudiados, esta tendencia tendría que ser contrastada en estudios posteriores, para perfilar posibles interferencias debidas a los distintos tipos de suelos o a distintas fechas de recolección (que también pueden influir en el estudio).

Conclusiones

El ofrecer al consumidor productos con mayor calidad intrínseca en los frutos cítricos, se pone de manifiesto con los resultados de los productos ecológicos obtenidos en el presente estudio.

Los niveles de volumen y peso de zumo de los frutos cítricos ecológicos son significativamente superiores a los de zumo convencional, es decir, el rendimiento en zumo de los frutos ecológicos es superior al de los frutos convencionales.

Las variedades Marisol y Satsuma (mandarinas tempranas) son las que presentan mayor valor comercial, por su pronta recolección y aparición en el mercado. En este estudio se ha comprobado que en los frutos ecológicos, por cada 100 g de fruta fresca de estas variedades, se obtiene aproximadamente el doble de rendimiento del zumo, tanto en volumen como en peso.

Las prácticas culturales realizadas (principalmente el abonado) en los sistemas productivos ecológicos pueden influir positivamente sobre el aumento de sólidos solubles en el zumo de los cítricos ya que los valores obtenidos en los frutos procedentes de la práctica totalidad de las variedades ecológicas son superiores a las de las variedades convencionales.

Los frutos cítricos procedentes de agricultura ecológica aportan más principios nutritivos, más elementos y mayor calidad bioquímica, al contener más vitamina C, además de reducir considerablemente los restos de sustancias artificiales. Las variedades ecológicas; Satsuma (mandarina temprana), Navel Lane-Late, y Sanguina son las de mayor aporte vitamínico del presente estudio.

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