El Huerto de Lucas acaba de abrir sus puertas en el céntrico barrio de Chueca de Madrid, un nuevo concepto de mercado ecogastrocultural donde poder realizar una compra integral orgánica, además de disfrutar de la gastronomía bio en un espacio de diseño moderno y sostenible.

El proyecto nace de la idea original de la familia Muñoz-Calero que apuesta por trasladar un modelo de mercado, ya en boga en otros países, donde se aúna el cuidado de la salud y el medio ambiente a través de la alimentación.

“La primera medicina es el alimento”, comenta la Dra. Pilar Muñoz-Calero, cofundadora del Huerto de Lucas; “mi experiencia personal y profesional así lo confirma: debemos cuidar nuestra alimentación y hacerla más saludable para evitar el riesgo de futuras enfermedades”.

 Situado en la calle San Lucas nº 13, el mercado cuenta un espacio de 450 m2 donde se distribuyen diferentes puestos independientes para ofrecer una oferta completa en alimentación ecológica: fruta y verdura, panadería, charcutería, carnicería-pollería al corte, tienda de envasados y elaborados, zumos, cafés e infusiones, hasta una heladería que emplea 100% ingredientes bio.

 “Hemos querido dar una vuelta al mercado de abastos tradicional, creando un espacio innovador donde todos los puestos han sido cuidadosamente seleccionados y en los que sólo se ofrecen productos ecológicos certificados”, añade Pilar Muñoz-Calero a Ecosectores.

  Además, existe un espacio reservado para la cosmética ecológica y el cuidado personal donde disfrutar de tratamientos y masajes; y un lugar reservado para de exposiciones, charlas o talleres  como plataforma de promoción de una nueva cultura medioambiental.

 LA CANTINA ORGÁNICA
El mercado también integra una cantina orgánica a cargo del chef Javier Muñoz-Calero, basada en una cocina honesta con ingredientes bio del mercado y una carta de platos que fusionan lo tradicional y la innovación, que se pueden degustar en el propio mercado o para llevar.

“Sabores puros e intensos reflejados en platos creativos de elaboración sencilla, con cocciones bajas y rápidas para respetar las propiedades de los alimentos”.

La carta incluye platos para vegetarianos, intolerantes al gluten y platos especiales para crudiveganos, todo cocinado con materiales aptos para el cuidado de la salud.

 DISEÑO Y SOTENIBILIDAD
Otra de las señas de identidad del Huerto de Lucas ha sido la restauración del local –una antigua panificadora- logrando un espacio con una estética vanguardista y libre de tóxicos gracias al trabajo del estudio more-co. “El mercado está diseñado para potenciar la salud y el bienestar a través de los cinco sentidos”, apunta Pilar Muñoz–Calero.

 Además de utilizar materiales naturales o pinturas ecológicas, se ha tenido en cuenta la eficiencia energética del local aprovechando, por ejemplo, la luz y el calor natural a través de su lucernario; asimismo se ha revestido el interior con plantas “con la idea de hacer un jardín suspendido”, obra de Jeronimo Hagerman.

 Por último, cerrando el ciclo de la sostenibilidad, existe un lugar específico para el reciclaje de todos los residuos que se generan en el mercado así como una compostera para el material orgánico.

Compartir

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn

Este sitio web utiliza cookies para mejorar los servicios que te ofrecemos.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto